Saltar al contingut principal
Manifiesto Rebel: voces que piden un Diseño más humano

Manifiesto Rebel: voces que piden un Diseño más humano

Sara
Sara, 18 de noviembre de 2025
7 min. lectura
CompartirLinkedinFacebookTwitter
designTendències

Rebel Inbox fue la iniciativa de Interactius en el festival Blanc! 2025 que propuso a la comunidad de diseño un acto de pausa. Estas voces culminaron en la crea

Todo movimiento que ha querido cambiar algo empezó con un manifiesto. El Manifiesto Groc de 1928, firmado por Dalí, Montanyà y Gasch, fue una patada al academicismo y a la cultura burguesa: una declaración de guerra al orden establecido. 

Décadas más tarde, Bruce Mau publicaba su Manifiesto incompleto para el crecimiento, un listado de principios que entendía el diseño como fuerza transformadora, por encima de la mera forma.

Manifiesto Groc & Manifiesto incompleto para el crecimiento

Ambos compartían algo esencial: la necesidad de tomar posición.
De detener el ruido para decir _“_creemos en esto”.

Sin embargo… ¿Acaso sabemos en qué creemos a día de hoy?

En un contexto donde todo se actualiza cada 24 horas y la IA promete diseñar más rápido que nosotros, parar se vuelve urgente. No para romantizar el pasado, sino para recordar por qué hacemos lo que hacemos. 

En Interactius, de una forma u otra, siempre volvemos a esa idea. Y lo hacemos diseñando espacios de resiliencia, combinando reflexión y juego, donde las personas puedan pensarse a sí mismas y al diseño que practican.

¿Y qué mejor lugar que el festival BLANC! para “performar” esta idea?

Blanc! Festival 2025

Un año más, participamos en este festival de diseño y creatividad que conecta a la comunidad creativa desde un lugar muy auténtico y cercano. Es un evento hecho desde dentro de la profesión, que intenta encontrar sentido a lo que hacemos (así que claro, era fácil hacer match).

Para agitar un poco el “avispero” entre pausa y pausa y abrir espacios de reflexión real, creamos Rebel Inbox: un dispositivo analógico en forma de buzón colectivo. Volver al papel en plena era digital no era solo un capricho (que también), sino un reto en sí mismo: ¿cuánto hace que no escribes a mano?, ¿hay algo más propio que tu letra?

La propuesta era sencilla: escribir una carta sin destinatario conocido y escribir pensamientos, reflexiones y dudas sobre 5 grandes temas que identificamos como los “dolores contemporáneos_”_ del diseño actual.

El resultado: un archivo vivo de voces donde la forma (papel, tinta, tiempo) acompañaba al fondo: parar para pensar.

Foto by Marta Camps (Coloraxia)

¿Qué quita el sueño a los diseñadores? 

El desgaste de lo nuevo

La avalancha de la Inteligencia Artificial no se detiene: cada semana aparecen herramientas, actualizaciones y modelos que prometen revolucionarlo todo. Las nuevas tecnologías nos ayudan a ser más ágiles, pero también son exigentes: consumen tiempo y energía. Entre la fascinación y el desgaste, nos preguntamos: ¿cómo aprender todo lo nuevo sin perder el control ni demasiado tiempo? 

Entre tanta actualización, surgió una idea clara: no todo lo nuevo es mejor.


Modo avión

Desconectar de verdad: apagar notificaciones, parar la mente y dejar el trabajo en pausa. Parece fácil, pero nunca lo resolvemos del todo. Siempre hay un email por ver. Cada vez cuesta más encontrar momentos de silencio y descanso, pero a la vez es más que necesario para evitar el burnout. Entre la ambición y la pausa, nos preguntamos: ¿cómo moverte entre la conexión y la desconexión?

Muchos diseñadores reconocieron no saber cómo parar. De esa contradicción nació una certeza: la creatividad necesita silencio. Decía una carta: “Diseñar también es saber no hacer nada, del vacío nace lo que importa.”


Ser "Gestor" del diseño

Diseñar significa facturar, negociar, organizar, defender ideas y, si eres autónomo, sobrevivir a Hacienda sin quedarte en números rojos. Aunque no soñábamos con ser comerciales, gestores o contables… nos vemos obligados a ponernos distintos “sombreros” cada día. Entre la creatividad y el negocio, nos preguntamos: ¿cómo aprender a cambiar y gestionar el rol más allá del diseño? 

El cansancio del multi-rol se mezcló con cierta resignación. “¿Realmente soy diseñadora? Cuando haces tantas cosas a la vez te cuestionas cuál es tu propósito y en qué eres realmente profesional”. Quizá la clave no sea volver a la “pureza” del rol, sino aprender a convivir con todos los que somos y encontrar un equilibrio posible entre ellos.


Mirada crítica

A menudo nos cuesta detenernos a analizar la información, detectar sesgos o sacar conclusiones con fundamento. Pensar críticamente exige atención, paciencia y el tiempo: justo lo que más escasea. Las nuevas tecnologías nos hacen más rápidos, pero quizá también menos reflexivos. Entre la inercia y la reflexión, nos preguntamos: ¿cómo cultivar la capacidad de cuestionar, dudar y analizar lo que diseñamos y lo que consumimos?

Las cartas hablaban de sesgos, automatismos y fatiga mental. Alguien escribió: “Me da más miedo perder la curiosidad que la IA.” Pensar críticamente (cuestionar, dudar, detenerse) es lo que mantiene vivo al diseño.


Ética o like

El diseño no es neutral: transmite valores, moldea narrativas y legitima discursos. En un contexto de sensibilidades sociales crecientes, se espera de nuestros diseños sean inclusivos y responsables. 

En esta expectativa se construye la tensión: si diseñamos por convicción real o simplemente una pose “woke”. Entre la autenticidad y la performance, nos preguntamos: **¿cómo distinguir un diseño pensado para el bien común… de uno para el aplauso en las redes?
**
Las cartas reflexionaban sobre cómo ciertos pensamientos intrusivos se apoderan de nosotros. Una de ellas lo resumía así: “No dejo de preguntarme qué significa hacerlo bien, tanto a nivel estético como ético. Sobre todo cuando estoy reivindicando algo, es cuando salen esos monstruos.”

Otras ponían los pies en el suelo con crudeza: “Ni ética ni like, en muchas ocasiones solo te puedes permitir diseñar por dinero.” Y también aparecían propuestas más estructurales, como esta: “Medir la ética de los proyectos sería un KPI valioso.”

Foto by Marta Camps (Coloraxia)

Cada carta era una ventana a las tensiones reales del diseño contemporáneo; pequeñas confesiones sobre cómo vivimos el diseño hoy.

Después, para quien quisiera ir un poco más allá, les invitamos a nuestra propia Rebel Critique: una reinterpretación irónica del concepto clásico de design critique.

Normalmente, una design critique es una sesión para analizar un diseño y darle feedback accionable: qué funciona, qué no y qué habría que replantear. Esta vez, lo que pusimos en revisión no fueron maquetas ni interfaces, sino las propias cartas. Las abrimos al círculo, las leímos en voz alta y las usamos como detonante para el debate.

Lo que apareció allí no eran solo opiniones: eran red flags emocionales, confesiones que olían a cansancio, ironía y ganas de cambio. 

Foto by Marta Camps (Coloraxia)
Foto by Marta Camps (Coloraxia)

Volver a creer (en el diseño)

De estos espacios no salimos con una lista de tips accionables ni con una guía para sobrevivir al caos del diseño contemporáneo. Tampoco era el objetivo. Lo que sí nos llevamos fue una certeza bastante simple: lo que más necesitamos ahora mismo es parar.

Da la sensación de que hemos olvidado lo importante que es compartir y vaciar lo que nos pasa con otras personas, con colegas de profesión. Y, sin embargo, es precisamente ahí donde está la fuerza: en lo colectivo, no en el individuo aislado. En grupo, todo se vuelve más transformador, pesa menos y, sobre todo, es mucho más divertido.

Por eso quisimos recoger todas esas conversaciones del festival en el “Manifiesto para liberarse del diseño opresor”. Un manifiesto escrito a muchas manos y muchas voces, que no pretende sentar cátedra, sino dejar rastro. Un recordatorio de que el diseño no se salva con más herramientas, sino con más conciencia. Y que, quizá, volver a creer en el diseño pasa primero por volver a creer en quienes lo practican.

Manifiesto Rebel

UX-O-METER: Google Meet vs Zoom vs Microsoft Teams

Tomas, 19 de mayo de 2020

Manifiesto Rebel: voces que piden un Diseño más humano | Interactius